"Carbures ha cometido errores contables pero no irregularidades"

Contreras & Tarragó Rafael Contreras y José Mª Tarragó[/caption] En una entrevista realizada por el diario Expansión, Rafael Contreras y José Mª Tarragó, Presidente y CEO de Carbures, los dos pesos pesados del grupo, admiten por primera vez sus equivocaciones y cargan contra el exvicepresidente financiero. 8 de octubre. La CNMV suspende la cotización de Carbures –la estrella del Mercado Alternativo Bursátil (MAB) tras el hundimiento de Gowex– después de que PwC mostrase dudas sobre sus cuentas, al entender que se había anotado ingresos y beneficios procedentes de tres sociedades que, según el auditor, podrían estar en el perímetro del fabricante gaditano de fibra de carbono. Desde entonces, la compañía no ha vuelto a cotizar y está a la espera de que PwC termine el informe con sus conclusiones. Y mientras llega ese momento, los dos pesos pesados del grupo industrial –con una capitalización de 406 millones– han concedido una entrevista a Expansión en la que, por primera vez, entonan el mea culpa. «Es cierto que se han cometido errores contables en Carbures, pero en ningún caso ha habido irregularidades«, explica su fundador, primer accionista (con un 26%) y presidente no ejecutivo, Rafael Contreras, quien tras estallar el escándalo cedió el cargo de consejero delegado y todo el poder ejecutivo a José María Tarragó, quien posee un 3%. Preguntados por esos errores, aluden a los orígenes de la compañía: «Carbures –explica Contreras– surgió de la universidad, siguiendo el modelo de Silicon Valley o el MIT, donde las spin off de las Universidades comparten elementos comunes. Eso es algo que nosotros hemos continuado haciendo dentro del área de I+D y hay que reconocer que nos hemos equivocado, porque una cotizada no puede tener esos niveles de integración con empresas que en gran medida dependen de nosotros«. Como ejemplo, recuerda que una de esas sociedades a las que alude PwC es propiedad de Bartolomé Simonet, a su vez director general tecnológico de Carbures. «Desde un criterio contable supone vinculación, pero eso es una cosa, y otra es que haya un control efectivo sobre sus órganos de gobierno o sobre lo que tienen que hacer, tanto en esta empresa como en las otras dos. Se están diciendo barbaridades cuando los problemas existentes se limitan a cuestiones de este tipo. Además, en memorias anteriores de gestión ya aludíamos a esas vinculaciones, lo cual deja a las claras que no teníamos intención de ocultar nada«. Tarragó añade que, «aunque en muchas cosas estamos en desacuerdo con PwC, no hemos respondido con el nivel suficiente que se requiere a una compañía que pretende salir al Mercado Continuo, como es nuestro caso«. Pese al reconocimiento de culpa, el que fuera vicepresidente y accionista de Ficosa también critica que «es una locura tener a una empresa en este estado (sin cotizar) durante tanto tiempo porque afecta a los accionistas, al negocio y al millar de empleados. ¿Qué hay un error de calificación contable en alguna operación? Que se diga y se reformularán las cuentas. La relación entre las medidas y los hechos es absolutamente desproporcionada. Hace unos días se publicó que la mitad del Ibex ha tenido que aclarar sus cuentas a la CNMV y no se ha suspendido la cotización de nadie«. Crisis interna En paralelo, esta crisis ha abierto una enorme brecha con el tercer pilar que conformaba el triángulo directivo: Juan Juárez, accionista relevante con un 7% y hasta el 20 de octubre vicepresidente financiero y presidente del comité de auditoría. «Cuando diseñé el futuro de la compañía –dice Contreras– lo apoyé en dos patas: la industrial (que representa Tarragó) y la financiera, en la que delegué y en la que se han cometido importantes errores de gestión, así como dejación de funciones en lo que se entiende que es una cotizada. Todo esto se ha traducido en una quiebra de la confianza. Fue un error mío que, junto a otras cuestiones, provocó que dejase mis cargos ejecutivos, algo que, aunque ya recogía la hoja de ruta, se ha acelerado«. Sobre el futuro, son optimistas y Tarragó incide en que las ventas están creciendo. «Aunque lo estamos haciendo a un menor ritmo al previsto, la empresa funciona con normalidad y obteniendo contratos importantes«. Por último, cuestionados sobre si temen un desplome del valor cuando se levante la suspensión, admiten que contemplan ese escenario, aunque coinciden en que «es posible que la cotización no refleje el valor de la firma a corto plazo, pero en el medio y largo sí lo hará«. Fuente: Diario Expansión  ]]>