Facephi, ¿Quo Vadis?

FacephiFacephi debutó en el MAB el 1 de julio de 2014 con una capitalización de 12 millones de euros, una facturación de sólo 8 mil euros y un proyecto ambicioso. Muchos se preguntaron si era prematuro que una empresa de estas características debutase en el Mercado Alternativo. Quizás debería haberse esperado un período previo, dos o tres años, para consolidarse a través de rondas de financiación.

A pesar de estas dudas, la cotización de la recién incorporada se disparó y se multiplicó por dos. De los 1,23 euros de su precio de salida, saltó a los 3,25 euros en un día, alcanzando los más de 32 millones de euros de capitalización.

No es necesario resaltar que ningún método de valoración sustentaba estos importes. Ni la valoración por fundamentales, ni por multiplicadores, ni tampoco a través del descuento por flujos de efectivo. En su día, no había datos históricos de referencia en los que basarse, solo la confianza en los futuros ingresos que reportaría la tecnología de reconocimiento facial, pensada para la implantación en los cajeros de entidades financieras.

Sin entrar a discutir sobre la capacidad disruptiva de su software, con el paso de los años, han destacado los fallos en el desarrollo de su modelo de negocio y, sobretodo, en el esfuerzo de su área comercial. A la vista de las promesas, comparadas con los resultados finales, FacePhi ha pinchado. Y mucho.

En los dos años que lleva de andadura la empresa por el MAB, ha sumado 450 mil euros por facturación, pero sus pérdidas netas ya alcanzan los 1,7 millones.

Facephi se ha mantenido con estos parámetros gracias a la adquisición de recursos propios, por valor de 2,1 millones euros. Primero fue por la ampliación de capital de 1,5 millones, que cerró antes de incorporarse al MAB. Después, tras una ampliación fallida que pretendía captar 1,5 millones de euros adicionales, consiguió 600 mil euros de sus socios con la capitalización de préstamos.

Por el camino la compañía (y los accionistas) han sufrido en sus carnes la complejidad y la lentitud del mundo de las licencias tecnológicas y, también, la poca experiencia del equipo gestor. Este no ha escatimado esfuerzos en su imagen pública, de mercado, a través de la publicación de hechos relevantes: primero avanzaron la inminente firma de un contrato de ventas con ASBANC. Luego se retrasó, y a principios de 2016 aún están esperando.

No constatan el avance con otros clientes. ¿Han probado con la banca española? ¿Están trabajando con otros segmentos? ¿Qué hay del desarrollo de su tecnología?

Cambiaron el proveedor de liquidez , renovaron el Consejo de Administración y hubo el intento de adquirir la consultora Teralco, que también terminó en nada. Las expectativas y sus deseos se han confundido con la práctica realidad.

La suma de estos datos y acontecimientos es lo que llevó a Mabia a calificar a a Facephi con una puntuación de 29,99 puntos sobre 100 en la última edición del rating MAB. La compañía quedó en la última posición del total de empresas analizadas.

¿Qué espera el mercado de Facephi?

Facephi tocó fondo, en términos bursátiles, el pasado 22 de diciembre con un valor de 0,29 céntimos por acción, esto la situaba debajo de los 3 millones de euros de capitalización. Desde entonces, su cotización ha experimentado un rally alcista impresionante con una subida del 158% en sólo un mes.

El pasado viernes cerró en los 75 céntimos por acción. Su volumen alcanzó los 33 mil acciones de media diaria, con picos de 40 y 50 mil acciones negociadas. Algo nada despreciable para una empresa que cotiza en modalidad fixing.

¿Qué indica esto? ¿Ahora que la tecnológica empieza a facturar, y su tecnología es comercializable, los inversores confían en la llegada de futuros resultados? ¿Ha terminado Facephi su etapa de “ensayo y error” y, a partir de ahora, su modelo de negocio estará reforzado?

¿Quizás el mercado ha hecho un acto de fe en las últimas semanas, a la espera de unas cifras superiores a las publicadas?

Durante los próximos días deberemos escuchar al mercado. De momento, con los datos publicados hasta la fecha, es imposible saber la viabilidad real del proyecto. Quedan meses, hasta el abril, para llegar a los balances, los flujos de efectivo y el resultado del ejercicio 2015. No sabemos las necesidades de tesorería, ni las condiciones con que se han ejecutado las ventas.

Como nos tiene acostumbrados los ejecutivos de Facephi, a principios de ejercicio nos ofrecen sus datos financieros anuales, previamente bien seleccionados, sus estimaciones infladas – que prometen de nuevo resultados netos positivos y futuros contratos – , y muy buenos deseos para el año 2016.