¿Por qué la bolsa castigó a Carbures?

Financiación CarburesLos inversores siguieron estupefactos las últimas sesiones de Carbures, en las que vieron como el precio de mercado de la compañía se desmoronaba estrepitosamente. En cuestión de semanas, la capitalización del grupo se redujo a la mitad. De los 97,8 millones de capitalización, con los que iniciaba el mes de noviembre, pasó a 59 millones el viernes 28 de noviembre, lo que representó una pérdida aproximada de un 40%.

No fue hasta este mismo jueves por la noche, después que pasara la mayor parte de la tormenta, que el grupo liderado por Rafael Contreras y José María Tarragó dio cuentas de lo sucedido a través de un comunicado al Mercado Alternativo Bursátil.

La espoleta de la presión vendedora fue provocada por el grupo Emerging Market Intrinsic (EMI), por la venta de 6,3 millones de acciones de las que disponía como garantía. Esta transacción, que representó el movimiento de un 6,1% del capital social del grupo, fue la responsable de los altos volúmenes de negociación, que en algunas sesiones superaron los 2 millones de euros, y también del descenso de la acción.

A pesar de las últimas noticias, EMI es un protagonista del que no teníamos, hasta el día de hoy, ninguna noticia. Pero para Carbures es un antiguo conocido, del que nunca habló en hechos relevantes, ni explicó como llegó a acumular una participación relevante del grupo.

La situación es que Emergin Market Intrinsic, una desconocida entidad de gestión de activos con sedes en Turquía, Nueva York y la India, acordó una operación de financiación con Carbures por 7 millones de euros. Aunque estaba operación estaba dividida en dos tramos, la primera y única transacción que se informa hasta la fecha, fue el pago de 3 millones de euros el pasado 22 de octubre de 2015.

Cronológicamente, este préstamo se ofreció antes de la prometida operación de financiación de 30 millones de euros de Black Toro Capital, que a día de hoy aún no se ha confirmado.

Para el préstamo de EMI se ofreció en garantía un paquete de 6.315.810 acciones. De todos los accionistas mayoritarios, solo Neuer Gedanke cedió su parte de la sociedad, que según la cotización de la empresa del día de la firma, el 25 de septiembre, equivalían a un valor de mercado de 6 millones de euros.

Los otros detalles de este préstamo quedan en la oscuridad de los mecanismos financieros, a  los que nos ha ido acostumbrando últimamente la compañía. No se conocen cláusulas, los tipos de interés al que estaba ofrecido el préstamo, ni los vencimientos. Mientras los accionistas minoritarios esperaban la entrada de los 30 millones de Black Toro, la empresa recibió 3 millones de un acreedor desconocido, que estaban destinados a «financiar el crecimiento previsto en el Plan de Negocio 2015-2017».

Pasados casi dos meses, en disposición de las acciones como garantía, EMI alegó el default de la operación. Después de la caída de la cotización, en un comunicado a la propia compañía, la entidad de inversiones entonó el mea culpa y confirmó que había vendido todos los títulos de la garantía al mercado.

Se desconocen qué cláusula permitía a EMI ejecutar esta venta, pero se presupone que habría sacado un beneficio cuantioso, además de provocar el hundimiento de la capitalización en el MAB.

Carbures ya llevó a cabo acciones legales ante los tribunales de Nueva York, , el pasado 24 de noviembre, contra los acreditantes, custodios e intermediarios financieros involucrados, reclamando por los daños y los prejuicios ocasionados.

A pesar de esta acción de defensa a posteriori, cabe preguntarse de la capacidad de los administradores frente este tipo de situaciones. También hay que cuestionarse: ¿Son tan altas e inmediatas las necesidades de recursos, que sólo se puede recurrir a acreedores exóticos, fuera de las entidades financieras convencionales?

El recién comunicado de la compañía, que promete ampliarlo con la nueva distribución accionarial del patrimonio, suscita muchas más cuestiones.

¿Como puede asegurar Carbures que «la actividad de la compañía esta desarrollándose con el plan de negocio previsto», mientras espera 30 millones de euros de financiación, además de los 4 millones que le había prometido EMI?

Además está el tema de la transparencia del consejo de administración hacia los acciones minoristas.

En esta ocasión, la cúpula mayoritaria de Carbures estaba al corriente de las necesidades de financiación, pues se le pidieron acciones para garantizar el préstamo. En cambio, el inversor minorista se le informó dos meses después de esta presunta estafa millonaria, estando ya en marcha el proceso legal en los juzgados.